El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl

«El hombre en busca de sentido», de Viktor Frankl

De nuevo una recomendación (femenina) atendida.  

El hombre en busca de sentido”, de Viktor Frankl es un ensayo psicológico, partiendo de la experiencia personal del autor, encerrado en los campos de concentración alemanes durante el nazismo. Tiempos terribles, los peores en la historia de la humanidad, en donde una actitud constructiva para afrontarlas. Un sentido de vida que no es genérico sino que cada uno ha de encontrar el propio a través de la introspección. 

No debe entenderse sólo como una exposición autobiográfica de lo vivido. El libro está dividido en dos partes: en la primera se explica lo vivido. En la segunda se plantean unas bases de la logoterapia, explicadas de forma divulgativa, para no expertos que quieren una primera aproximación

Obviamente, el campo de concentración, los cuatro campos de concentración (para ser más exacto, con lo que ello supone de cambio y desazón en las condiciones penosas que tienen) los carceleros, los prisioneros colaboradores, las inhumanas condiciones de vida componen un cuadro en el que lo más fácil es no encontrar el sentido de la vida de cada uno y dejarse ir. Lo fantástico de este ensayo es cómo, incluso en estas circunstancias, se puede encontrar ese sentido vital.

En este sentido, es cierto que el autor cuenta con la ventaja de sus conocimientos de psiquiatría. Posiblemente por ello también fue una oportunidad para desarrollar la logoterapia y, dentro de ella, resulta muy relevante el planteamiento de la intención paradójica a través de la cual se lucha contra los miedos del ser humano; con la intención de ser una profecía autocumplida. Es ese miedo que te genera un miedo complementario. Con esa intención paradójica, con esa superación a través de la realización de la conducta se deben superar esos miedos.

Los tiempos actuales no son, ni de lejos, parecidos a los oscuros años del nazismo y el fascismo. Pero tienen en común esa sensación de malestar, dolor, sufrimiento y dificultad para ver el final de la pandemia y sus consecuencias. Unas consecuencias físicas que vienen después de la crisis económica de 2008 que generó unos sufrimientos parecidos en la vertiente económica de la ciudadanía. 

Posiblemente en esta sucesión de sufrimientos se encuentra una razón para leer e interiorizar “El hombre en busca de sentido”. La crisis económica y la crisis sanitaria han generado un caldo de cultivo que debe ser afrontado a través de la búsqueda del sentido. Un sentido que está en todas las facetas de la vida y la sociedad, en lo privado y en lo público. 

Nuestras capacidades, deseos, incluso nuestras carencias, deben ser proyectados hacia el futuro viendo nuestra existencia en positivo; abstrayéndonos de aquello que nos rodea y que no resulta satisfactorio. 

Si la experiencia de Frankl, en las peores condiciones, le permitió seguir adelante, las circunstancias de cada uno nos deben proporcionar un impulso suficiente para encontrarnos y encontrar el sentido de la vida de cada uno. Y, en lo público, también nos debe servir para encontrar un sentido de país, decidir a dónde vamos colectivamente y cómo integramos sensibilidades tan diferentes.

1 Comments

1 Comentario

  1. Adrián Salcedo

    El comentario que hago esta vez es para comprobar si cuando termine de escribir el comentario aparece la pertinente «flecha» de enviar. «Esto» lo escribo el 22/01/2022/15:32 horas.

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Julio González García
Julio González García

Catedrático de Derecho administrativo. Universidad Complutense de Madrid